jueves, 31 de octubre de 2013

Historias de terror en días de lluvia

Cap. 2: Demian.

Decía Emily Brontë: «Pero te advierto que el dios que invocaba es sólo polvo y ceniza, y al invocarle lo confundía de extraña manera con el propio demonio que le engendró a él».
Ten cuidado… a veces las apariencias no engañan.


Cuando imaginaba en la razón para sentirse tan fascinada por aquel lóbrego muchacho siempre pensaba en el romanticismo del para siempre. Era lo que le había ganado de él en aquella reunión nocturna a la luz de una hoguera: que era el tipo de chico capaz de atravesar océanos de tiempo por ella. ¡Cómo no sucumbir a esos brazos si había pronunciado su declaración soñada!
Lo que más le había atraído, aparte de esa elegancia falsamente vampírica, eran sus usos de caballero victoriano combinados con esa aptitud temeraria. Siempre llamando a la muerte, desafiándola, retándola en un juego sin tablero, sin reglas, sin límites, por encima del bien, pero sobre todo del mal.
De aquel chico sólo sabía que era un nuevo romántico, envestido como un aristócrata del siglo diecinueve con sus ropas góticas y grises.
Lo que podía decir de ese adolescente pálido se resumía en un par de puntos: como que se consideraba un intelectual y con razón, que era creativo, díscolo y sarcástico, que le gustaba el negro, el arte visual más subversivo, la poesía depresiva, la sátira religiosa, los filmes de terror, los cementerios, las iglesias en ruinas, las rosas negras pero sólo por el placer de cultivar espinas venenosas, (eso decía cuando su indiscreta madre le preguntaba la razón para teñir de esa manera tan espantosa a las plantas)… y bueno los besos húmedos con pintalabios rojo sangre.
El aspecto que más le gustaba era que desbordaba imaginación. ¡Cómo le divertía oírle contar historias! Historias sobre pesadillas, hombres enterrados vivos, asesinos vengativos, vampiros y maldiciones.
Era un agitador. Asistía a una escuela de monjas cuando  alardeaba de pagano. Además criaba cuervos de manera literal, y hasta los había adiestrado para que volaran a su hombro en una chocante tolvanera de plumas negras.
Entre sus hábitos más maliciosos estaba el de girar los crucifijos de su escuela. Sentía una pasión morbosa por los demonios, la oscuridad y la literatura de terror, especialmente por su iconografía, de ahí que su gato se llamara Shelly y su rata Stoker. Todo lo sobrenatural le iba y confiaba en la magia.
¡Era tan elegante, tan místico, tan pálido! No necesitaba resaltar su blancura con maquillaje, era así por naturaleza, no le gustaba la luz del sol.

Lo que ella sabía de él era que tenía los ojos verde desvaído, que olía a rosas, que tenía por principio odiar el ajo y que respondía por el nombre de Demian Barnabas. 
 -Y yo por el de Azabache Tremblay –había pronunciado ella imantada por aquellos labios sugerentes–,  encantada.
Sólo hacía tres semanas que se habían conocido en aquel aquelarre, una noche de luna llena, y en parte ya se sentía secuestrada por los gustos comunes y los nuevos amigos. Si no, no se explicaba que diantres pintaba ella esa noche de ventisca en el cementerio. ¡Cuanto se arrepentía de haberse hecho la valiente delante del grupo! Presumir de ser amante del terror era bastante distinto a vivirlo. ¿Por qué no lo había pensado antes?
La oscuridad en el camposanto era inquietante, y para colmo de males no había parado de oír ruidos que iban y venían. Brrr, balbució al oír otra vez aquel tintineo, ¿o es que era otra cosa?
Se tapó la cara con las manos. Entonces el ruido creció en intensidad y se dio cuenta de que procedía de la tumba sobre la que estaba sentada. «Has perturbado mi paz y yo voy a perturbar la tuya» Imaginó que alguien decía, y echando a correr con fuerza no pudo ver la raíz rugosa que sobresalía del jardín y con la que finalmente tropezó.
Levantó la nariz del suelo y allí se los encontró, a todos sus amigos, alborotando y riendo. Habían saltado la tapia, igual que ella, y querían tomarle un poco el pelo, mientras se aseguraban de que como había jurado, pasaría allí la noche, a la intemperie. Se notaba que habían bebido y Azabache no pudo sino sentirse avergonzada… puede que aquel escenario macabro la tuviera algo sugestionada.
Demian también estaba y la miraba divertido. «Te acompañaremos», le dijeron pero lo único que querían era un lugar en donde hacer botellón.

La música que salía de sus teléfonos la perturbó, el olor a vino la desagradó, igual que el asqueroso humo del tabaco. En cada esquina había alguien moviéndose, bailando o abrazándose. Y cuando se cansaron del jaleo cada uno se dispersó, refugiados en la impenetrable oscuridad. Se sorprendió cuando descubrió que Demian había elegido una tumba cercana a la de ella y le resultó curioso lo rápidamente que él había caído en aquel estupor.
Lo observó unos minutos, le pareció que el cansancio le jugaba una mala pasada cuando le pareció que ya no respiraba. Temblorosa acercó una mano para sacudirle cuando súbitamente Demian abrió los ojos… y ya no eran verdes. Horrorizada, Azabache sofocó un grito que no logró materializarse.
Demian se puso en pie en cuanto ella trató de huir.
 -¿Qué pasa? –preguntó sobresaltado. Y su voz sonó áspera y honda, casi demoniaca.
Ella estaba tan nerviosa que no pudo articular palabra, pero era esa mirada lo que más la asustaba, esos ojos que flameaban rojizamente.
Azabache mantuvo la calma e improvisó algo como que tenía que ir al baño o que le había dado un calambre en el pie, pobres excusas que por alguna razón sonaron descabelladas.
 -¿En serio? –La agresiva voz y la expresión astuta de Demian insinuaban que no le creía.
 -¡No te acerques! –le advirtió en un gritó al verle dar un paso al frente.
Retrocediendo sin mirar, a ella le fallaron las piernas, que sentía como de goma.
Azabache pidió ayuda pero sólo el silencio respondió a su solicitud. ¿Dónde estaba todo el mundo? ¿Dónde demonios se habían metido?
Una hilera de perfectos y afilados dientes evidentemente carnívoros se asomaron por debajo de una pueril sonrisa sardónica. El rojo de los ojos refulgió ahora que firmemente la agarraba por una muñeca. Bajo sus pies algo empezaba a reptar, una niebla extraña que caracoleaba entre cruces y panteones. Y lo que antes había sido sólo oscuridad, se tiñó con el leve resplandor de una luz que envolvía en una aureola sobrenatural aquella cripta abierta…

De la tumba que minutos antes ocupaba empezaron a filtrarse voces maléficas.
Demian la arrastró hasta el sepulcro abierto. En cuanto atravesó aquella puerta una losa cerró la entrada, dejando en el aire un polvo seco, viejo y oscuro que la hizo toser sin parar al sentirlo enredado en su garganta.
Allí dentro las bujías de unas velas parpadeaban, arrojando sombras fantasmales por todas partes.
Se oyó gimotear y le costó creer que fuera ella misma. Todo se hizo confuso, como si ya no sintiera su propio cuerpo, adormecido por la tensión.
Abajo, atravesando algunos pasadizos subterráneos, tuvo la impresión de que no estaban solos, de que alguien les esperaba.
Sacando un fortuito coraje suicida se revolvió en una última oportunidad de escapar, dando golpes sin ton ni son, pero lo único que consiguió fue estrellarse torpemente contra aquella estatua dura y fría que hasta sólo hacía cinco minutos consideraba su chico. Demian soltó un par de crueles carcajadas antes de volver a inmovilizarla, dejando a la vista una marca que ella no había visto hasta entonces: una cicatriz reciente, una herida abierta, un tatuaje a fuego que supuraba en su brazo… ¡el símbolo del diablo!
Enferma de miedo se encontró de frente con los que les aguardaban… esos que ya no eran amigos, que ahora eran bestias desatadas, sedientas de sangre y muerte. Miembros de una secta que elevaban sus desgarradas voces en canticos repetitivos hasta rayar el estado hipnótico.
Y ahí detrás estaba él, acariciando una daga puntiaguda, en la aceptación ciega de que era algo que tenía que hacer, que su sangre debía correr, porque él de verdad se había convertido en un demonio y necesitaba un sacrificio… ¡el suyo!



Música: Marilyn Manson - Sweet Dreams

domingo, 27 de octubre de 2013

Historias de terror en días de lluvia

Cap. 1: Sombras de amor

De niña-adolescente mi hermana gemela y yo disfrutábamos inventando historias tenebrosas. Las escribíamos por la noche con una única norma; que no fueran muy largas. Así, dejábamos correr nuestra imaginación más gótica dejando que los aparecidos, los fantasmas, los demonios, los vampiros y los monstruitos se abrieran paso en nuestros pensamientos y en nuestras letras.
Una vez acabados nuestros relatos, nos los pasábamos con la esperanza de que nos pusieran un poco los pelos de punta. Compartiendo nuestros miedos y escalofríos.
Esa costumbre hace mucho que pasó al olvido… pero ya que se acerca Halloween y en vista de lo “oscuro” que esta este Mundi Bohemio he decidido improvisar algunos capítulos para compartirlos contigo…



El pálido resplandor del crepúsculo se desvanecía a medida que el carruaje traqueteaba de manera monótona por los caminos enfangados. Aferrada al terciopelo violeta de su asiento, con los dedos crispados sobre su pecho, sentía latosamente como aquel ridículo corsé se le incrustaba en el esternón cortándole la respiración. El batir de las hojas, maltratadas por la fina lluvia, le recordaron el incesante movimiento de su abanico que aquella tarde no había soltado ni para tomar ponche, pócima azucarada que se le había subido a la cabeza.
La fiesta de disfraces había sido multitudinaria, colorida y demasiado ruidosa. La música le había resultado retumbante, las risas atronadoras, los cotilleos incesantes. Lo más estridente de la sala de baile había sido aquel extraño de la máscara blanca, ese hombre severo, alto e imponente, con el que ella –quizá inconscientemente o tal vez no– había flirteado, primero ocultando su coqueta boca con el abanico abierto, después moviéndolo con la mano izquierda, y por último –interpretando bien aquella impúdica mirada del apuesto desconocido– entrecerrando su abanico de seda con varillas de marfil en la derecha y sobre la izquierda. Aquel lenguaje secreto había pasado desapercibido para el resto de invitados, al menos eso creyó Cornelia, hasta que los burlones ojos de Madame Aciag la asaltaron velados por la fina niebla roja de gasa de su máscara.
La maldiciente fuerza de su media sonrisa le resultó insultante, cínica, deshonesta, lo mismo que el detalle de apuntarla con el ojo azul de la sinuosa pluma de pavo real que le servía de varita encantada. De alguna manera con el gesto parecía estar indicando que lo veía todo, que lo sabía todo, que nadie estaba a salvo de su ojo acechante. Desbordada, mareada, retrocedió para escapar; la fiesta había perdido súbitamente su encanto.

El siniestro bosque cercado por la niebla le resultó espeluznante. Lo más aterrador fue el rítmico sonido de los cascos de un caballo invisible que a la caza del Landó parecía avanzar sin tregua tras ella.
Cornelia se sintió observada.
Las puntiagudas y oscuras ramas de los árboles obstruían el gélido paisaje, entonces la tortuosa luz se abrió paso y allí lo vio. Un jinete galopaba rastreando su aroma. La curva de una sonrisa perversa la asaltó, unos ojos profundos enmarcados por una máscara blanca la hostigaron.
La marcha del carruaje se volvió violenta, encabritada, como fuera de control. El peso de la velocidad la golpeó con rudeza. Vertiginosamente se aferró a lo que pudo hasta que lentamente todo empezó a frenarse, a sosegarse, a apaciguarse, a detenerse…
Dando tumbos abrió la portezuela. El frio la hizo temblar, el miedo la paralizó. No había nadie en el pescante del cochero, ni tan siquiera la sombra de un fantasma. Enfocó la vista a la bruma que se disolvía. Un hombre, escoltado por un sequito de cuervos, caminaba hacia ella.
Sus miradas se estudiaron, fue como un látigo restallando en el aire, así había sentido aquella visión efímera, como una oleada punzante extendiéndose por las ramas de sus venas. Por un instante había visto en el fondo de aquellos ojos su verdadera naturaleza; el odio, la crueldad, el peso acerado de la eternidad.

Tembló, súbitamente entre aquellos brazos firmes.
Su alma viajaba a través de un sueño con espectros que volvían a la vida entre ecos de risas arrastradas y tristes, ensueños que se enredaban en sus retinas... la oscuridad empezaba a ganar y ella se dejaba ir.
Sus pupilas se agrandaron hasta convertirse en dos pozos negros e insondables. Un abismo tiró de ella desde su propio interior hacía el mismo centro de ese núcleo que sentía palpitar de terror. Ahogado en su garganta estaba un grito… pero no podía gritar.
Conmocionada por aquel extraordinario gesto de ferocidad había tratado de retroceder pero sus pies se encontraron anclados a la tierra, sus extremidades no reaccionaron. Aquel hombre ejercía un poder sobre ella que le era nuevo y desconocido. Lo que mas le fascinaba y turbaba al mismo tiempo era como la miraba, y con cuanta intensidad lo hacía, como si la destapara con los ojos.
Había algo poderosamente absorbente y atrayente en él, una fuerza sensual que la agitaba hasta consumirla. Se sentía ardiente y ligera, libre como si estuviera fuera de su cuerpo. Él la miraba, ¡como la miraba! Le atraía poderosamente aquella aura peligrosa que desprendía, y le gustaba su tez pálida, ese tono azulado, frío, templado como el de un diamante. Lo que mas le intrigaba era la joya de su cuello, tan roja, tan llamativa que parecía titilar repleta de rasgos hipnóticos…
Cayó en el trance.

Despertó en un aposento anticuado, desusado, polvoriento y lleno de telarañas, un lugar que por un instante le resultó familiar.
Él estaba ante la ventana, no había luz y la luna afilaba aquellas facciones inmaculadas. Sus nacarados dedos punteaban depresivamente un arpa. La música trasportaba a aquel ser a un mundo lejano y olvidado, un mundo en el que ya no sobrellevaba la carga de la soledad y la eternidad.
Al volverse, Cornelia descubrió que la mascara había desparecido… no pudiendo soportarlo se desmayó
Horas después volvió en sí. Había estado delirando por la fiebre, llorando en silencio, atrapada por la sombra del amor había estado repitiendo palabras sin cesar, repitiendo que no podía ser… ¡no podía ser! Él había muerto, él no existía, el mar, la oscuridad, sus huesos perdidos en el limo, la oscuridad verde, el mar.
Su arrogante prometido había muerto hacía siete años en un naufragio, por eso no habían podido casarse. ¿Cómo entonces era posible que estuviera ahí, mirándola con esos ojos sin luz? ¿Qué era él? ¿Un fantasma, una ilusión, un engendro de su imaginación?
El Lucien irreal que estaba ante ella rellenó una copa. Una cucharilla removió el contenido, las burbujas y unos venenosos polvos verdes se mezclaron en una espiral que rugió igual que una tempestad en los oídos de Cornelia. Una traidora lágrima surcó su mejilla cuando fugazmente reparó en el brillante aro de oro que él sacó de su chaleco.
Entendió el propósito de todo cuando le ofreció aquella copa. Lucien había regresado de la muerte para llevársela. Ella debía cumplir su promesa de matrimonio, viva o muerta.




Música: Phantasms of Love - Wojciech Kilar

jueves, 24 de octubre de 2013

Danzad, danzad malditos…V


Llega Halloween, el día más tenebroso del año. El día en que los muertos pueden levantarse como los vivos y pasárselo de muerte, ¡nunca mejor dicho!
Para ambientarlo como se debe sólo se necesitan un par de cosas: unos cuantos pelos de gato negro, una cascara de manzana, polvo de un ataúd, una pestaña de muerto, gusanos para que agarre y ¡¡MÚSICA!! Música que obligue a los espíritus a  bailar como posesos endemoniados.  
Los danzantes esqueletos del Bohemio llevan cinco años bailoteando hasta perder el aliento, una tradición del blog que empezó un tétrico día de Octubre de 2009, y que ha ido repitiéndose en 2010, 2011 y 2012 hasta hoy. ¡Embrújate con ellos!


1- Meat Loaf - The monster is loose:
El monstruo ha estado viviendo en una jaula, a solas con su locura. Ha vivido un millar de años en la oscuridad, detrás de esas mohosas paredes de piedra, desterrado, solo, aguantando sus ansias de venganza, soportando con dolor el aguijón de sus lágrimas. Pero ha llegado el momento de romper con sus cadenas. Ahora el monstruo anda suelto… ¡y es mejor que no te encuentre!

2- Alice Cooper - Under the Bed:
Quizás no lo sabes, pero están debajo de tu cama. Allí es donde se esconden, comen, respiran y crecen. Gruñen, ríen y muerden también…
Y ¿sabes de qué se alimentan?
De tus pesadillas, de tu piel muerta, de tu miedo…


3- Marilyn Manson - if I was your vampire:
Él lleva dentro un ángel negro, príncipe de la oscuridad, pálido como la luna. Bebe sangre… y espera por ti. Sabe que tú has de llegar, te ha presentido, por eso ha construido una tumba, un lecho sombrío para que tú lo llenes… pero sólo hasta que salga el sol, tiempo en el que morirás para siempre, ardiendo en cenizas.

4- Dead Man´s Bone - In the room where you sleep:
Hay algo en las sombras, en la esquina de tu habitación. Un oscuro corazón está latiendo y esperándote. No hay ninguna ventana abierta, pero los suelos siguen dando escalofríos. En la habitación donde duermes algo gélidamente espectral se ha sentado en tu cama y te ha tocado la cabeza…  ¡Será mejor que corras!

5- Michael Jackson - Ghosts:
Un fantasma flota en la habitación ululando incansablemente de manera siniestra y sobrenatural. Es un quejido de grave nota que se pierde en los rincones. Se oyen pisadas en el suelo, hay un chirrido tras la puerta, la silla está crujiendo… pero ahí no hay nadie sentado. Sólo queda ese olor, ese aroma espectral que sigue pegado a tu nariz, como si el ente estuviera ahí, a tu lado.

6-Paramore - Monster:
Todos tenemos un monstruo en nuestro interior. Un ser siniestro, latente y hambriento de maldad. No tenemos una consciencia muy sólida de él salvo cuando pugna por salir. Entonces se hace más fuerte, entonces lo oyes gritar y rugir. Es un monstruo villano e inhumano, un monstruo devorador, oscuro y destructivo que hará de ti su primera victima.

7- Demented Are Go – Daddies making monsters:  
A través del viento y el frío, el loco creador de monstruos avanza. Pala en ristre se dirige al cementerio… pero está cerrado, y los muertos de la noche no le abren la puerta. Masculla, lanzado sus delirantes gemidos a la luna llena. Se le hace tarde, si no se apresura la tormenta eléctrica pasará y el zombie que espera en su camilla no volverá a la vida, además necesita un cerebro, uno bien fresco. La luz encendida de esa casa le llama con fuerza… ¡es la ventana de tu habitación!

8- Living Dead Girl - Rob Zombie:
Ella está muerta, y lo sabe. Y va por ahí sin rumbo, como una bestia rabiosa y desatada. Lleva en su piel las manchas de su pecado, calada con la sangre de su pasado. Ha hecho un pacto con el diablo: él le devolverá su belleza si a cambio consigue tres almas buenas… Lleva dos en la cuenta, y está buscando la tercera. ¡Oh pobre amigo!, has caído en su camino.

9- Eels - Fresh Blood:
La creciente fría luna de otoño resplandece en un cielo sin estrellas. Las hojas mueren, secas y consumidas, lo mismo que ese ser sediento. Necesita sangre fresca, es su medicina, es su vitamina, es lo único que le da energía, lo único que le anima. Cualquier inquietud sentida es menos real que la de su árida garganta que gime fabricando sonidos de terror. Sangre, sangre, sangre… ¡necesita tu sangre!

10- Jace Everett - Bad Things:

Cada sombra se le llenó de duda, con el corazón enfermo y los ojos llenos de odio, ese diablejo corretea sobre el ala del diablo, para que éste le de consejo. Quiere hacer cosas realmente malas contigo… y no le faltan ideas, a cual mas perversa, pero ¿cual es la mejor? ¿La más sangrienta? ¿La más dolorosa? ¿La que te haría gritar de pavor?

martes, 22 de octubre de 2013

REDRUM. Esa es la palabra que Danny había visto en el espejo. Y aunque no sabía leer, entendió que era un mensaje de horror. Danny tenía cinco años. Y a esa edad pocos niños saben que los espejos invierten las imágenes y menos aún saben diferenciar entre realidad y fantasía. Pero Danny tenía pruebas de que sus fantasías relacionadas con el resplandor del espejo acabarían cumpliéndose: REDRUM… MURDER, asesinato. Pero su padre necesitaba aquel trabajo en el hotel. Danny sabía que su madre pensaba en el divorcio y que su padre se obsesionaba con algo muy malo, tan malo como la muerte y el suicidio. Sí, su padre necesitaba aceptar la propuesta de cuidar de aquel hotel de lujo de más de cien habitaciones, aislado por la nieve durante seis meses. Hasta el deshielo iban a estar solos. ¿Solos?...

El resplandor (The Shining) fue la tercera novela de terror del escritor estadounidense Stephen King, publicada en 1977. Fue su primer bestseller en tapa dura, lo que lo posicionó como un preeminente escritor del género de horror.
El título se inspiró en la canción de John Lennon "Instant Karma!", que contiene la línea «We all shine on...» King quiso en un principio ponerle el título The Shine, pero lo cambió cuando se dio cuenta de que "shine" era un título muy despectivo para las personas de color.
Stephen King, se basó en el cuento “La máscara de la Muerte Roja” de Edgar Allan Poe. En varias partes del libro, se hace alusión a esta: «...y la muerte roja cayó sobre todos ellos...». Además el libro explora el tema del alcoholismo y la relación de padres e hijos.
La novela fue adaptada como película en 1980 por Stanley Kubrick. Posteriormente se realizó una miniserie de televisión en 1997.



-Stephen King nunca ocultó su rechazo hacia el resultado final del proyecto cinematográfico, y acusaba a Kubrick de no entender las reglas del género de terror-


“EL RESPLANDOR”
Stephen King

Ya había leído a King en otras ocasiones, y tengo que reconocer que nunca me terminó de ganar su literatura, por eso sentía gran curiosidad por leerme este clásico del terror. Y tengo que decir que, sin ser cien por cien redondo (demasiada paja), es uno de los libros de este autor que mas me han gustado.
El enorme hotel de oscuro pasado que sirve de escenario ya nos pone en situación, tan aislado y alejado, tan solitario… ¿o no? No, porque está lleno de fantasmas, entes crueles que se valen la debilidad de Jack Torrance (los fantasmas de su alcoholismo y violencia) sólo para llegar a su hijo Danny, un niño con poderes increíbles. Un niño de cinco años que brilla con una luz diferente, pero clara y muy diáfana, tanto como para percibir lo que se esconde en la oscuridad.
Bien, ya tenemos a la familia instalada en ese lugar del terror, y ahora sólo queda deshilvanar los detalles perturbadores que esconde el hotel, conformando una atmósfera cada vez más inquietante y siniestra. De pronto la lectura se asemeja a la tensión de la caldera del macabro hotel, ya que la temperatura va subiendo y subiendo un poco más hasta que la bajada a los abismos de la locura se hace más que evidente. De repente no nos queda ninguna duda de que el hotel es una entidad maléfica que domina a los que entran en él, con toda esa carga de los lugares marcados por la tragedia y la maldad. Y la maldad flota, ahí, latente, en cada rincón y habitación, en cada objeto… Objetos poseídos por algo negativo, como la bañera de la espantosa habitación 217, o el ascensor, o los setos del jardín, o la pared de la suite, objetos marcados por la sangre y la muerte, con esa memoria todavía viva, manifiesta y horrorosa.
Stephen King juega con un ritmo narrativo ligero con múltiples capítulos. La narración es nutrida. El estilo llano, directo, sin recargos. La ambientación es buena. Y los aspectos psicológicos de los personajes están bien hilados. Pero cae algo pesado y repetitivo hacía el final, aunque el desenlace lo resarce.
En general poco terror salvo algunos sustillos. Como pega diría que el fragmento  de los setos me resultó algo ridículo, peca de irreal y corta la tensión.   
652 páginas llenas de letras perversas que te provocaran aprensiones nocturnas, si lees de madrugada como es mi caso, bajo el resplandor blanco (y borrosamente espectral) de la bombilla de mi flexo.  
Se deja leer.

«(…) Halloran fue el único que vio el final, aunque nunca habló de ello. Le pareció ver que por la ventana de la suite presidencial salía una enorme forma oscura que, por un momento, oscureció la extensión de nieve que se dilataba detrás del hotel. Al principio, asumió la forma de un pulpo, enorme y obsceno, y después pareció que el viento se apoderara de ella para desgarrarla y hacerla pedazos como papel viejo. Se fragmentó, quedó atrapada en un remolino de humo y un momento después había desaparecido tan completamente como si nunca hubiera existido. (…)»

Fuentes:
Lecturalia
Google imágenes

domingo, 20 de octubre de 2013

¿Quién dijo qué…?

¿Quién dijo “¿quién dijo miedo”?

a) Y huyó al sonar un pedo.
b) Juan
c) Es un misterio
d) Nadie

El videoclip del mes: “Thriller”



(Por motivos de derechos de copyright no he podido conseguir el original ni insertarlo, pero si pinchas aquí podrás verlo entero)

El “Thriller” de Michael Jackson tiene una estructura más cercana al cortometraje que al vídeo musical y en él se parodia el género de zombies y las películas de terror de serie B de los años cincuenta.
Dirigido por John Landis, se estrenó el 2 de diciembre de 1983 para promocionar el álbum mas vendido de 1984. La idea surgió a partir del deseo de Michael Jackson de crear un video musical que contara una historia.
Con una duración de 14 minutos, fue el video musical más largo hasta entonces.
A menudo es considerado como el mejor de la historia y redefinió el concepto de los videos musicales. Es el vídeo más importante de la cultura pop, además de ser el vídeo musical más visto (más de 4.000 millones de personas) hasta el momento. La coreografía del baile, el vestuario y la música ya son icónicos…
El coste del video fue de 800.000 dólares.
El estreno del videoclip tuvo lugar exactamente un año después de que el álbum del mismo nombre saliera a la venta. En España, se estrenó en la Nochevieja de 1983, con presentación del dúo Martes y Trece.
Desde un primer momento fue muy emitido por la cadena MTV, fundada poco antes, e incluso llegó a ser emitido dos veces por hora (algo notable teniendo en cuenta su larga duración). El video ganó el premio a la mejor coreografía en la ceremonia inaugural de los premios MTV y alcanzó un éxito inusual, relanzando comercialmente el álbum Thriller, que llevaba un año en el mercado con ventas superiores a las esperadas. Hoy se cree que con o sin este videoclip, el disco habría aun así alcanzado su histórico récord.

Lo mejor del video clip: los ojos diabólicos de Michael mientras suenan las carcajadas de Vincent Price.

viernes, 18 de octubre de 2013

La Santa Compaña

Probablemente la leyenda urbana más conocida y escalofriante de cuantas hay en la tradición oral en España. La Santa Compaña es una procesión de muertos que vagan por la noche reclamando el alma de los vivos…
Aunque normalmente todas las personas que dicen haber visto esta procesión de muertos se ubican en Galicia, también hay casos de avistamientos en Asturias y otras regiones del norte de España, donde también se la conoce como Güestia.



La Santa Compaña, una tradición que permaneció en la cultura tradicional gallega por el paso de los siglos y de la que aún quedan rastros, como los cruceiros en los cruces de caminos.
La Santa Compaña es en la mitología popular gallega, una procesión de muertos o ánimas en pena que por la noche (a partir de las doce) recorren errantes los caminos de una parroquia o pueblo. Lo tétrico de su procesión es que visitan todas aquellas casas en las que en breve habrá una defunción.  Además de Santa Compaña también es conocida como "a procesión das ánimas" o simplemente "Compaña".

Aunque el aspecto de la Santa Compaña varía según la tradición de diferentes zonas, la más extendida es la formada por una comitiva de almas en pena, vestidos con túnicas negras con capucha que vagan durante la noche. Esta procesión fantasmal forma dos hileras las cuales van envueltas en sudarios y con los pies descalzos. Cada fantasma lleva una vela encendida y su paso deja un olor a cera o incienso en el aire. Al frente de esta compañía fantasmal se encuentra un espectro mayor llamado Estadea. Además de estas visiones hay otras leyendas que dicen que se nota un frío intenso siempre que aparece, además del olor y el sonido de cadenas. Además también se dice que los fantasmas son como una niebla.
La procesión va encabezada por un vivo (mortal) portando una cruz y un caldero de agua bendita seguido por las ánimas con velas encendidas, no siempre visibles, notándose su presencia en el olor a cera y el viento que se levanta a su paso.

Esta persona viva que precede a la procesión puede ser hombre o mujer, dependiendo de si el patrón de la parroquia es un santo o una santa. También se cree que quien realiza esa "función" no recuerda durante el día lo ocurrido en el transcurso de la noche, únicamente se podrá reconocer a las personas penadas con este castigo por su extremada delgadez y palidez. Cada noche su luz será más intensa y cada día su palidez irá en aumento. No les permiten descansar ninguna noche, por lo que su salud se va debilitando hasta enfermar sin que nadie sepa las causas de tan misterioso mal. Condenados a vagar noche tras noche hasta que mueran u otro incauto sea sorprendido (al cual el que encabeza la procesión le deberá pasar la cruz que porta).

Caminan emitiendo rezos (casi siempre un rosario) cánticos fúnebres y tocando una pequeña campanilla. A su paso, cesan previamente todos los ruidos de los animales en el bosque. Los perros anuncian la llegada de la Santa Compaña aullando de forma desmedida, los gatos huyen despavoridos y realmente asustados.
Se dice que no todos los mortales tienen la facultad de ver con los ojos a "La Compaña". Tan sólo ciertos "dotados" poseen la facultad de verla: los niños a los que el sacerdote, por error, bautiza usando el óleo de los difuntos, poseerán, ya de adultos, la facultad de ver la aparición.


Protección contra la Santa Compaña
El contar esta leyenda también supone contar el modo de protegerse contra esta procesión de no muertos. En el hipotético caso de que la compaña se presentara en presencia de alguien se debería llevar a cabo una serie de rituales para la protección que consistiría en:
-Apartarse del camino de la compaña, no mirarles y hacer como que no se les ve.
-Hacer un círculo con la estrella de Salomón o una cruz dentro y entrar en él.
-Comer algo.
-Rezar y no escuchar la voz ni el sonido de la compaña.
-Tirarse boca abajo y esperar sin moverse, aunque la compaña le pase por encima.
-Jamás tomar una vela que nos tienda algún difunto de la procesión, pues este gesto condena a formar parte de ella.
-En último caso, echar a correr muy rápido.
-Cuenta la leyenda que la Santa Compaña no tendrá el poder de capturar el alma del mortal que se cruza con ella si éste se halla en los peldaños de un "cruceiro" situados en los cruces de caminos o si porta una cruz consigo y logra esgrimirla a tiempo

Fuentes:
turismoenxebre.com/2009/08/la-leyenda-de-la-santa-compana-en.html
escalofríos.com

martes, 15 de octubre de 2013

Momentos de cine: Beetlejuice


Y el hechizo encantador dice así: Day-o-Banana boat…


TRAMA: Un matrimonio de fantasmas (Geena Davis y Alec Baldwin) contrata los servicios de Bitelchus (Michael Keaton), un especialista en asustar mortales, para que ahuyente a los nuevos propietarios de su casa.

Bitelchús en España y Beetlejuice en Hispanoamérica, es un personaje creado por el cineasta Tim Burton. Se estrenó en 1988, y está dirigida por su propio creador, Tim Burton, y protagonizada por el actor Michael Keaton en el papel de Beetlejuice. Winona Ryder hace el papel de Lydia Deetz, una sombría muchacha que detesta a su padre y a su madrastra, Charles y Delia Deetz, interpretados por Jeffrey Jones y Catherine O'Hara, respectivamente.
Beetlejuice es un difunto que vive en el no mundo, recreación del mundo real según la visión de los muertos. Beetlejuice trabaja precisamente como «exorcista de los vivos» (autodenominado «bioexorcista»), es decir, ayuda a los fantasmas a echar de su hogar, o de cualquier otro lugar, a cualquier ser vivo que les pueda molestar. Beetlejuice fue diseñado como un hombre sucio, grosero y pícaro, cuya idea de una buena alimentación son las cucarachas; va desaliñado, su mejor gala es un anticuado traje a rayas y es capaz de transformarse o de desfigurar su cuerpo a su antojo en las más diversas y grotescas formas.

CURIOSIDADES Y ANÉCDOTAS DE RODAJE:

-El “verdadero” nombre de Beetlejuice es Betelgeuse (en la película se puede comprobar numerosas veces), pero por motivos de comodidad de pronunciación y fonética de la lengua inglesa se le llama muy a menudo Beetlejuice.

-Alec Baldwin dijo sentirse decepcionado por el resultado de la película.

-La serpiente que sale en el desierto y que finalmente engulle a Beetlejuice vuelve a aparecer en Pesadilla antes de Navidad.

-Sobre Keaton, Burton dijo: «Mucha gente puso en duda la elección de Michael Keaton como Beetlejuice, pero todo estaba en sus ojos: eran salvajes; se metió en el personaje y siguió adelante con él. Fue la primera ocasión en que testimonié cómo un personaje crecía en el interior de un actor. Cada vez que me reunía con Michael, me daba nuevas ideas respecto hacia dónde debíamos dirigirnos».

-Tim Burton dijo sobre la película: «Es la única de todas mis películas que me ha dado esa sensación de “¡que se joda todo el mundo!” El público no necesitaba cierto tipo de cosas; yo podía hacer lo que me viniera en gana y eso era estupendo».

-En un principio, no se iba a explicar qué pasaba con Beetlejuice después de que se lo tragase el gusano, pero al público le gustó tanto el personaje en los preestrenos, que se filmaron dos escenas donde aparecía en la sala de espera. La que aparece en la película, donde a Beetlejuice le reducen la cabeza, y otra, que nunca se vio, donde aparecía el barbero del pueblo y comenzaba a contarle batallitas a Beetlejuice; el agobio de pensar que tendría que estar eternamente aguantándolo hacía que se le cayese la cabeza al suelo.

-Se rumoreó que Winona Ryder no quería hacer la película porque pensaba que era una historia demasiado satánica. Pero resultó ser mentira.

-La recepcionista que aparece en la oficina de los muertos tiene una banda que dice «Miss Argentina». Se dice que los suicidas se convierten en empleados públicos en el inframundo.

-En una parte de la película, en la que Beetlejuice interviene en el exorcismo (justo cuando sale de la maqueta), sale una pequeña cabeza de Jack, el protagonista del filme animado mediante stop motion de Burton de 1993 Pesadillas antes de navidad.


-La película, de un delirante humor negro, fue un gran éxito por aquel año, recaudando sólo en Estados Unidos 73 millones de dólares. Para los fans de culto de Burton fue, y es hoy día, una pieza para su colección.


sábado, 12 de octubre de 2013

Mapamundi: Las criptas olvidadas


Galerías en perpetua penumbra, tiempo detenido tanto para los muertos como para los vivos que allí bajan, que pierden la noción del tiempo entre estalactitas calcáreas y arañas que, a falta de mejor alimento, atrapan entre sus sedas viejas flores de plástico, único recuerdo de los que una vez todavía recordaron.



A finales del siglo XIX muchas ciudades europeas se encontraron con un problema de espacio en sus cementerios. En algunas, cuando el cementerio ya no podía extenderse más, construían otros nuevos en lugares distintos, en otras, tomando como modelos las criptas de los cementerios españoles y portugueses, decidieron ampliar los cementerios ya existentes hacia abajo, creando criptas gigantescas y laberínticas que en algunos casos llegaban a superar su espacio exterior.
El tiempo ha demostrado que éste sistema, que en el sur de Europa ha funcionado bien, en el norte ha sido un completo desastre.




Así fue como en el año 1878, Emile Bockstael, alcalde de la ciudad belga de Laeken, ordenó remodelar el cementerio de la ciudad y construir la cripta con tres galerías principales y una docena en cruz. Entre 1919 y 1928 la red se amplió con cuatro nuevas galerías y en 1933 se construyó el columbario de lo que hoy se conoce como cementerio militar.
Grandes nombres de Bruselas como José Emilio Poelaert Bockstael, Van Volxem o la familia Orban yacen en este lugar.
Otras ciudades, viendo lo que se había hecho en Laeken, copiaron el mismo sistema en sus cementerios. En 1885, la ciudad de Namur recreó en su cementerio una copia exacta, aunque de menor tamaño,  a la cripta de Laeken. Otras zonas y características de la cripta fueron copiadas también en los cementerios de Molenbeek y Boitsfort.




Pero con el paso del tiempo algo falló, los técnicos y constructores de las criptas, (tomando el modelo de las españolas y portuguesas) no tuvieron en cuenta las diferencias de humedad del subsuelo y las condiciones climatológicas tan dispares entre estos puntos europeos, y pasó lo que tenía que pasar. Las filtraciones de agua constantes degradaron hasta puntos irreparables muchas de estas galerías. Algunas secciones tuvieron que ser cerradas e incluso en otras, los techos colapsaron o están en riesgo de hacerlo, condenando también las mismas zonas del cementerio exterior, ya que las claraboyas que recorren todas las galerías inferiores para que tengan luz lo hacen justo por el centro de los corredores de la zona exterior.



El cementerio de Laeken, dependiente de la ciudad de Bruselas, realizó una inversión en 2008 de 3,7 millones de euros para renovar la cripta, intentando respetar la construcción antigua, impermeabilizando bien todas las galerías y construyendo canales de drenaje.
No ha tenido la misma suerte la cripta de Namur, que permanece en estado de total abandono desde principio de los años ochenta y que presenta un aspecto digno de la mejor película de terror.




La podredumbre convive en perfecta simbiosis con musgos y mohos, que revisten paredes y techos para transformar lo que antaño fueron blancas y relucientes lápidas de mármol  en objetos oscuros de texturas imposibles en los que, de no ser porque en ellos se adivinan grabados con cruces, nombres y fechas, uno no sabría muy bien que tras ellos descansan los restos de alguien que fue carne, y que ahora solo es mirada en una vieja foto gastada y carcomida.



Fuentes:
tejiendoelmundo.wordpress.com/2010/03/29/abandonos-la-tenebrosas-criptas-de-namur-y-laeken/#more-12294

google imágenes

miércoles, 9 de octubre de 2013

Terroríficamente impactantes

Hay una consabida norma en el cine de terror, y esa es la de IMPACTAR. El impacto recibido alterará nuestra respiración, tensará nuestros músculos, disparará nuestra adrenalina, subirá nuestra presión arterial, abrirá nuestros ojos y dilatará nuestras pupilas. El miedo cambiará nuestra conducta y perturbará nuestros sentimientos.
Querremos huir, gritar, esconder la cabeza, crispar nuestros puños.
Querremos escapar de esa amenaza engañosa de la pantalla, y de esa monstruosa, violenta y aterradora atmósfera… pero no podremos, estaremos paralizados por el pánico.

Explorar los sentimientos más oscuros siempre ha sido algo que ha cautivado al ser humano, y el cine se ha ocupado bien de ello: terrores sobrenaturales fobias, angustias, deidades malignas, muerte…
Si el cine de miedo –con sus sustos mas refinados o con sus imágenes mas macabras–  consigue espantarte entonces ha triunfado, porque en definitiva lo que pretende este genero es precisamente eso, impactarte, inquietarte, asustarte.

Para explotar bien este sentimiento del que te hablo, aquí he seleccionado algunas de las escenas que, a mi juicio, mas pueden impactar a un alma bonachona: 
(para ver la escena pincha encima del nombre de la película)


The ring: El terror te puede descomponer y matar de miedo al mismo tiempo. Ver salir a Samara (un fantasma maligno) de la televisión sólo para matarte con una mirada es tan siniestro como impactante… por lo menos la primera vez que lo ves.


Alien: El octavo pasajero no pagó billete porque emerge violentamente (entre vísceras y sangre) del pecho de Kane, el oficial jefe de la nave Nostromo. Una escena que hace que nos atragantemos de miedo… ¡y de asco!


El exorcista: Megan parece una niña normal y corriente, hasta que le empiezan a pasar cosas que dan muy mal rollo, como por ejemplo bajar las escaleras como una araña contorsionista. Entre eso y empezar a maldecir con voz masculina y demoníaca  va un paso… un paso cortito y aterrador.


Viernes13: La pesadilla ha quedado atrás, la desquiciada asesina Sra. Voorhees ha muerto, es un nuevo amanecer y Alice(la única superviviente), recostada en un bote en medio del lago, espera a la policía… cuando de pronto Jason convertido en un muerto viviente, emerge de las aguas y la arrastra hacia el fondo. Un susto final, totalmente inesperado.


Poltergeist: Es de noche, algo parece moverse debajo de tu cama, ¿qué haces? ¿Y si miras y resulta que hay algo inesperado? Tan inesperado como un payaso de juguete poseído y repulsivo con ganas de que te traumatices de por vida.  


El sexto sentido: Cole es un niño que ve gente muerta... caminando como gente normal... salvo que ellos no saben que están muertos. Esos fantasmas le aterrorizan, vienen por la noche y le enseñan cosas, y son macabros…


Matanza de Texas: Si ir a parar a la granja de unos chiflados con cadáveres destripados por todas partes ya es mala suerte, imagínate el que ese mismo asesino desfigurado (con su mascara de caras humanas) la tome contigo y te persiga sin descanso con su motosierra, ¡que pánico!


Carrie: Torturada por su madre e incomprendida en el colegio, el único momento feliz de su vida es cuando la proclaman reina del baile… y eso se chafa cuando un cubo de sangre fresquita le cae encima. Furiosa, utiliza sus poderes, cierra todas puertas del gimnasio y provoca un incendio, causando la muerte de todos lo que quedan atrapados dentro.


Tiburón: Hooper se sumerge en el agua y descubre en el casco de un barco hundido un enorme colmillo de tiburón justo antes de toparse con el cadáver mutilado del dueño. Menuda impresión.  


Shutter: Él es un fotógrafo que empieza a obsesionarse con las sombras blancas espectrales que aparecen en sus fotografías… Una pelí que te hará saltar de la silla. Que rabia tener que cargar con esos fantasmas a rastras, así, tan literal.

Mas dosis de escenas terroríficamente impactantes:


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